Sociedades no humanas (II): hormigas cortadoras de hojas

Hay quienes piensan que una buena organización es la verdadera clave del éxito. Los seres humanos formamos sociedades complejas en las que cada persona tiene una función que contribuye a la supervivencia de la comunidad, y no puede negarse que como especie nos ha ido bien. Sin embargo, si realmente queremos hablar de éxito en el mundo animal, no nos quedará más remedio que pensar en el grupo que de verdad domina el mundo: los insectos, entre los que encontramos especies que han desarrollado sociedades casi tan complejas como las nuestras. En sus colonias, las hormigas, abejas y termitas muestran un grado de compenetración impresionante, con cada individuo funcionando como una de las células de un gigantesco “superorganismo”. La historia que traemos hoy es sobre una de esas magníficas sociedades: la de las hormigas cortadoras de hojas. También es un maravilloso ejemplo de mutualismo obligado entre las hormigas y el hongo que cultivan, resultado de un antiguo proceso de coevolución como los que vimos en los casos de las hormigas esclavistas y las orquídeas.

Figura x: hormigas cortadoras de hojas del género Atta. Fuente: www.arkive.org.

Figura 1: hormigas cortadoras de hojas del género Atta. Fuente: http://www.arkive.org.

Nuestras protagonistas son esas hormigas que transportan trocitos de hojas verdes formando una disciplinada fila por los suelos, troncos y ramas de los árboles. Puedes verlas en acción en este vídeo. Son las que aparecen, si haces memoria, en una de las primeras imágenes de “El Rey León”. Aunque tenemos que decir que la película cometió un pequeño error, porque estas hormigas, pertenecientes a los géneros Atta y Acromyrmex, viven solo en las regiones tropicales de América.

Figura x: las hormigas cortadoras de hojas en "El Rey León".

Figura 2: las hormigas cortadoras de hojas en “El Rey León”.

Las hormigas necesitan las hojas para cultivar sobre ellas el hongo productor de una estructura especial que sirve de alimento a las larvas. A cambio, ellas mantienen las hojas limpias y en buenas condiciones para que el hongo crezca sano, además de dirigir su dispersión con la formación de nuevas colonias. Ninguno de los dos puede vivir sin el otro. Y aún hay otros organismos que se unen a esta relación de interdependencias: bacterias del género Streptomyces (y otras actinobacterias), productoras de compuestos antibióticos con los que las hormigas tratan las hojas para desinfectarlas, eliminando hongos invasores. Lo sorprendente es que es también este tipo de bacterias el que nosotros usamos para obtener nuestros modernos antibióticos. Y sí: las hormigas los descubrieron muuuucho antes que “el animal más inteligente del planeta”.

Figura x: las hormigas cogen todo lo que consideran un buen abono para su hongo. Fuente: www.mnh.si.edu.

Figura 3: las hormigas cogen todo lo que consideran un buen abono para su hongo. Fuente: http://www.mnh.si.edu.

Las hormigas tienen perfectamente ajustada su división del trabajo, con las obreras separadas en cuatro “castas” distintas con funciones muy concretas:

– las más pequeñas se ocupan del cultivo de los hongos,

– un poco más grandes son las que se encargan de la primera línea de defensa en las zonas cultivadas y del procesado de las hojas,

– las de tamaño medio son las verdaderas cortadoras y transportadoras de hojas,

– las más grandes o “soldados” tienen como función principal defender a sus compañeras de los depredadores;

a veces, las hormigas más pequeñas se colocan encima de las más grandes cuando se encuentran en el exterior, para defenderlas del ataque de los parasitoides, que suelen poner sus huevos en el cuerpo de otros insectos.

Figura x: organización del hormiguero; en A y B, corte y transporte de las hojas; en C y D se muestran las distintas fases del procesado de las hojas y el cultivo del hongo; en E, la reina pone sus huevos sobre el cultivo; en F, las cámaras-vertedero. Fuente: www.zi.ku.dk.

Figura 4: organización del hormiguero; en A y B, corte y transporte de las hojas; en C y D se muestran las distintas fases del procesado de las hojas y el cultivo del hongo; en E, la reina pone sus huevos sobre el cultivo; en F, las cámaras-vertedero. Fuente: http://www.zi.ku.dk.

Los hormigueros que albergan esta sofisticada sociedad llegan a ser enormes. Poseen cámaras para guardar la cosecha de hongos y zonas de “basurero”, que pueden estar en el interior o en el exterior, para almacenar los restos de hojas, de hongos y las hojas contaminadas por otros hongos invasores. Algo que también inventaron las hormigas, además del uso de antibióticos y el cultivo de hongos: ¡los vertederos!

Cuando una reina joven abandona su colonia de origen para fundar una nueva, lleva consigo un pedacito del hongo, que le permitirá iniciar su propio cultivo. Así, las dos especies vuelan juntas para propagar este modo de vida único y garantizar su supervivencia.

Para más información:

http://www.blueboard.com/leafcutters/what.htm

http://www.zi.ku.dk/personal/drnash/atta/pages/Leafcut.html

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3 pensamientos en “Sociedades no humanas (II): hormigas cortadoras de hojas

  1. Pingback: Sociedades no humanas (III): el dulce hogar de las abejas | Efecto Paraguas

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