Tic-toc, conozcamos nuestro reloj

Estamos en un mundo  en el que se vive a contrarreloj, en una era en la que el “tic tac” de los relojes no hace más que dictar nuestro día a día, pero a pesar del alto sonido del segundero, siempre habrá unos relojes que nos guían de forma silenciosa, y éstos son los relojes biológicos.

Los relojes biológicos son un conjunto de mecanismos fisiológicos que permiten a los seres vivos convivir en armonía con la naturaleza, ya que ésta se encuentra organizada temporalmente en forma de ciclos ambientales que, irremediablemente, nos afectan. La Tierra gira sobre sí misma, dando una vuelta completa cada 23 horas, 56 minutos y 4 segundos (día sideral). Debido a la inclinación del eje de rotación con respecto al plano de translación de nuestro planeta (23´5o), se producen las estaciones. Además, la Tierra gira alrededor del Sol a una velocidad que le permite dar una vuelta cada 365,26 días. Por si fueran pocos los distintos ciclos a los que nos vemos sometidos debido a la interacción del Sol y la Tierra, la Luna también tiene el suyo, que dura aproximadamente 28 días solares. (Madrid, 2006) Sigue leyendo