La Telomerasa Filosofal

En el proceso de la división celular, el material genético necesita replicarse. Es decir, se duplica para obtener dos copias iguales, una para cada nueva célula. La unidad básica del ADN son los nucleótidos, unas “moléculas” de cuatro tipos distintos que se repiten infinidad de veces con una secuencia variable, formando una doble hélice que se organiza y empaqueta de diversas formas a varios niveles hasta los cromosomas, que aparecen sólo durante la división celular.

Para que el complejo mecanismo de replicación funcione bien, intervienen diversas estructuras o enzimas especializadas en un determinado paso del proceso. Quizás de estas enzimas la más conocida sea la ADN polimerasa, la que se encarga directamente de aportar nucleótidos a la nueva cadena de ADN a partir de otra cadena molde. Pues bien, cuando esta enzima llega a los extremos de los cromosomas, es incapaz de replicar el tramo final de material genético. Por lo tanto, en cada ciclo de replicación, se pierde una cantidad variable de nucleótidos que no se puede recuperar. Esto lleva irremediablemente al envejecimiento celular, y llegado cierto punto de acortamiento, la célula muere.

En los extremos de los cromosomas se encuentran los telómeros, compuestos por repeticiones de secuencias de ADN. Es en estos lugares donde ocurre el acortamiento del material genético, y donde actúa otra enzima, la telomerasa, encargada de evitar la degradación. La telomerasa es capaz de añadir varias copias de una determinada secuencia de ADN al final de estas cadenas. Por lo tanto, teóricamente, esta enzima es capaz de conferir a una célula una capacidad ilimitada de replicación. Podría dividirse eternamente.

Sin embargo no es oro todo lo que reluce. Ni esta enzima está siempre presente en nuestros tejidos, ni su presencia “descontrolada” conlleva consecuencias positivas. Me explico: la telomerasa sólo aparece en determinados tipos celulares y en fases de crecimiento, como en el feto, cuando los procesos de división celular son especialmente intensos. Además, cuando esta enzima aparece de forma funcional en un tejido donde no debía serlo, suele ir acompañado de un proceso tumoral que acaba en un cáncer. De hecho, esta enzima es clave en el desarrollo de los tumores, ya que las células no tienen barreras para una división ilimitada.

Imagen1

Fuente: Foronda y Blasco

Por lo tanto, el objetivo de las investigaciones se centra ahora en conseguir un organismo con telomerasa en sus tejidos que sea capaz de bloquear los procesos tumorales (para eso existen otros mecanismos celulares), y de hecho ya se han hecho algunos avances con organismos inferiores.

Aunque la inmortalidad por ahora esté muy lejos de la realidad, sí es cierto que los recientes descubrimientos permiten conocer cada vez mejor en qué consiste este proceso y la estrecha relación que existe entre esta enzima, las mutaciones en su genoma y las posibilidades de padecer un cáncer. Por otro lado, la inhibición de este mecanismo en células cancerosas podría llevar a su muerte. Lo cual, por ahora, no está mal como un primer paso hacia la eterna juventud.

Más información:

Wikipedia: Telomerasa

Foronda, M., Donate, L., & Blasco, M.: Importancia de los telómeros y la telomerasa en cáncer, envejecimiento y medicina regenerativa. 

Existen multitud de artículos divulgativos sobre este tema en internet.

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Un pensamiento en “La Telomerasa Filosofal

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