El día en que me convertí en una ballena

Imagina por un momento despertar una buena mañana y ver que estás sólo en un inmenso universo azul por el cual vagas sin ningún rumbo fijo. Como ayer y como el día anterior, de hecho, desde que tu madre desapareció, no te has encontrado con nadie. Sí, hay otros seres que se cruzan contigo y te dedican no más que atentas miradas, pero no hay ninguno más como tú, estás solo. Completamente sólo. Y aunque has probado a llamar a los que son como tú, no obtienes ninguna respuesta.

Pero la verdad, no hay que ser pesimista, este lugar no está tan mal, cuando tienes hambre no es tan difícil encontrar algo que llevarte a la boca y que te satisfaga; y en cuanto a tus necesidades de excreción, bueno, simplemente tienes que soltarlo. Y cuando te entra sueño y crees que no puedes seguir más con tu viaje por el universo azul, no tienes más que descansar un poco, por suerte, eres de los más grandes de este, tu mundo, y pocos tienen las agallas suficientes para enfrentarse a ti o intentar atacarte. Como decía, siendo un ser pacífico como tú, este sitio no está tan mal.

Pero a pesar de tener todas las comodidades que un ser vivo podría desear, no dejas de estar sólo, no dejas de tener esa ansia de coincidir con alguien como tú. De hecho, a veces te da por pensar si serás único y si esa búsqueda no es más que una mera ilusión propulsada por la esperanza de conocer a alguien como tú, y, ¿por qué no? Tal vez tener la oportunidad de concebir un hijo que te acompañe por este gran y solitario lugar.

La soledad y la desesperación van pudiendo con tus ganas de seguir, y cada vez te es más difícil empezar un nuevo día sin alguien con quien compartirlo. Espera, ¿qué es eso que escuchas? Suena como tú. Por fin ha llegado el momento de abandonar este horrible estado en el que te veías sumido. Sigues su voz, la cual te va guiando entre las aguas, y por fin lo divisas a lo lejos. Sin duda es grande como tú, pero no se parece a lo que tú esperabas, de hecho, es de metal y, además de esa voz que se parece a la tuya, hace otros ruidos raros que dan miedo. Así que tu búsqueda sigue y sigue, simplemente encontrándote con decepción y soledad en tu camino.

Ballena y buzo. Foto de Marco Queral (vía Daily Mail)

Es difícil saber cómo se siente una ballena, y sin duda es un atrevimiento haberlo descrito, pero intentar averiguarlo ha sido un paso inevitable para comprender el efecto Allee y como éste juega una mala pasada a la supervivencia de las mismas.

El efecto Allee se define como la correlación que existe entre la adaptabilidad (supervivencia y éxito reproductor) de un individuo con el número de individuos o la densidad de su especie. Un individuo no consigue reproducirse si la densidad de su población es muy baja, y esto tiene sentido ya que si no es capaz de encontrar una pareja reproductiva, no podrá pasar sus genes a la siguiente generación. Pero no es sólo esto, debido al bajo número de individuos, muchas conductas esenciales en la vida de una especie se ven modificadas ya que no hay la suficiente interacción social como para desarrollarlas.

Según los estudios, al llegar una especie a una densidad mínima, la misma está condenada a extinguirse. Existen distintos mecanismos que conducen al efecto Allee, y estos mecanismos pueden ser ecológicos, genéticos y demográficos.

Los mecanismos ecológicos son aquellos que incluyen un comportamiento para mejorar la adaptabilidad, y al no producirse dichas conductas, se pierde esta propiedad. Los mecanismos genéticos relacionados con el efecto Allee tienen que ver con la reducción de la población y, por lo tanto, la reducción en la diversidad genética, muy importante para la supervivencia de una especie.Con mecanismos demográficos nos referimos a los distintos eventos azarosos por el cual una población pasa y que afectan a las tasas de crecimiento de la población. Esas tasas de crecimiento se ven afectadas por la tasa de nacimientos, tasa de muertes, proporción de sexos y dispersión. Al estar la adaptabilidad ligada a la densidad de la población o al número de individuos, cualquier evento que afecte a uno de estos dos factores en una población, afectará a la adaptabilidad.

Una vez habiendo visto el efecto Allee, podemos comprender el camino tan poco fortuito que las ballenas recorrerán a menos que se vean cambios que afecten de forma beneficiosa a estos mamíferos marinos. El ser humano ha sido una importante causa, si no la mayor, de que las poblaciones de ballenas hayan sufrido una pérdida tan grande que empiece a verse afectado por el efecto Allee. No son pocos los factores que han llevado a este extremo, entre ellos están la contaminación de las aguas marinas, degradación de los hábitats así como de sus áreas de alimentación, accidentes relacionadas con la industria pesquera tales como quedarse atrapadas en redes, aumento de las temperaturas de las aguas por el calentamiento global, mutilaciones e incluso muerte por choques contra barcos, muerte por cacerías, etc.

Algún escéptico apuntará, después de esta lista de causas de muerte de las ballenas, que muchas más especies sufren esos mismos problemas y no se encuentran amenazados. Las ballenas son estrategas de la K, esto es, tienen un índice de natalidad baja y cuidan durante mucho tiempo de sus crías. Una ballena no alcanza su edad reproductiva hasta pasados entre seis y diez años desde su nacimiento; y la duración de su periodo de gestación es entre los nueve y los dieciséis meses dependiendo de la especie, y además, suelen tener sólo una cría en cada parto. Es lógico pensar que una pérdida de un individuo es mucho más crítica que en otros animales con mayor número de crías en menores tiempos de gestación y que alcancen la edad adulta mucho antes.

En la actualidad, a pesar de las décadas de protección que se ha brindado, siete de cada trece cetáceos se encuentran en peligro, y no podrán salir de esta amenaza hasta que no se llegue a un nivel de densidad lo suficientemente alto para burlar al efecto Allee. Nosotros los humanos hemos sido un factor importante del fatal destino que pueden seguir las ballenas, ¿no dependería de nosotros remediar los problemas que hemos causado? Nuestros nietos merecen conocer a este maravilloso animal como un ser que habita nuestros océanos, y no como un animal mitológico que alguna vez regalaba sus canciones a los marineros.

Bibliografía

“Las ballenas están amenazadas por los acuerdos internacionales.” NATURA – MEDIO AMBIENTAL ©. N.p., n. d. Web. Web. 11 Mar. 2013.

“Nuevas Amenazas Ponen en Peligro a las Grandes Ballenas.” ActionBioscience. American Institute of Biological Sciences, Jul 2010. Web. Web. 11 Mar. 2013.

Stephens PA, Sutherland WJ, Freckleton RP (1999). “What is the Allee effect?”. Oikos 87: 185–190

Rossi, Sebastián. “El ciclo reproductivo de las ballenas.” Ojo Científico. N.p., n. d. Web. Web. 11 Mar. 2013.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s